Ciclo de repertorio de Lafamiliateatro en Matucana 100: Tres obras para repensarnos

Durante junio, en Matucana 100, se presentó el Ciclo de repertorio de Lafamiliateatro, en el que se programaron tres de sus obras de manera consecutiva: Levitas (del 11 al 14), Painecur (del 18 al 21) y Mauro (del 25 al 28). La compañía, que destaca por su trabajo vinculado a las problemáticas sociales, cuenta con una amplia trayectoria de más de dos décadas. Desde ahí han levantado festivales, iniciativas en una escuela rural y hasta una cooperativa para impulsar el trabajo coordinado del sector artístico nacional. 

Sobre este ciclo en Matucana, Eduardo Luna, director de la compañía, comenta que “sentíamos que nos debíamos una temporada en el circuito más convencional de teatro. Cuando celebramos 20 años, hace un par de años atrás, nos enfocamos mucho más en distintas regiones, en las periferias de la Región Metropolitana. También muy de origen, porque comenzamos las celebraciones de los 20 años de la compañía en la provincia de Melipilla, de donde yo soy. Así que sentíamos que nos debíamos eso”. 

En paralelo al desarrollo del ciclo, trabajan en un nuevo proceso de estreno que verá la luz el próximo año en la misma sala: Chacarillas. 

Levitas

Nosotros venimos hace unos diez años trabajando con memoria histórica reciente chilena, así enfocamos nuestro trabajo. Y Levitas es una obra súper importante para nosotros como compañía, porque inaugura una dramaturgia diferente. Este es un texto de Paly Pavez sobre el silenciamiento de ciertas prácticas que ocurren en la iglesia evangélica. Y, si bien hubo un proceso de investigación, también está puesta mucha biografía de la Paly y su camino en la iglesia evangélica. 

También se ha vuelto una obra importante para la comunidad evangélica que, debido a distintas violencias que se han sufrido en distintos espacios eclesiales, sienten que esta obra es una especie de abrazo; sienten que algo se restituye a partir de la obra, o como una sensación de justicia, tanto para las mujeres como las disidencias. Y esos públicos, precisamente, se han acercado mucho al trabajo de la compañía a partir de esta obra. Hay una una cosa bien bonita que ocurrió por la obra, y es que, de alguna manera, empieza a visibilizar un un tipo de violencia que no estaba identificado, que es la violencia espiritual, que, en el fondo, ante las dificultades de la vida, los pastores o la misma comunidad siempre te están diciendo: bueno, esto es una prueba de dios y usted tiene que soportar.

Ahí fue super importante esta investigación que se generó. Si quienes sufren violencia tardan en promedio siete años en denunciar, en la iglesia evangélica son muchos años más, o incluso no se denuncia esta violencia espiritual que ocurre al interior de la iglesia.

Painecur

Painecur trata sobre el sacrificio humano mapuche que ocurrió en el año 60 en el sur del país, una comunidad que se llama Collileifu, muy cerquita de Puerto Saavedra, y que devino en un caso judicial que tiene muchos enigmas. Hay un fallo que está perdido, pero que dio pie para nosotros, sobre todo, a abrirnos a pensar que nosotros somos el único país latinoamericano que en su Constitución no dice nada sobre sus pueblos originarios, y que, por lo mismo, todos los convenios internacionales sobre protección de usanza y costumbres indígenas no opera. Entonces, de alguna manera, hay una especie de indefensión para los pueblos originarios en este territorio que se llama Chile. Entonces, por ahí tiene una arista super política sobre el sobre la relación de lo indígena con lo chileno. Y también abre una puerta super espiritual también para nosotros. 

Muchas comunidades mapuches empezaron a tener una relación fraterna, cercana, con la compañía a partir de este caso, a partir de la obra, y eso nos permitió también abrir otra puerta, que es la puerta de todas estas familias mapuche que en los años 50 generaron una migración campo-ciudad hacia la Región Metropolitana, y que, por la misma discriminación que sufrieron, cortaron todos sus vínculos culturales. La obra también abre esa puertecita. Entonces, tiene un espesor y distintas capas que están dando vueltas en la obra, que terminan por hablar de la situación indígena desde distintas aristas, y también de las bases de la discriminación que sufre hoy día el pueblo mapuche, y que lo pudimos ver también en nuestro fracasado proceso constituyente, en el que uno de los puntos más fuertes para para derrocar esta propuesta constitucional fue, precisamente, la posibilidad de la plurinacionalidad que generó un nuevo hito de discriminación sobre el mapuche.

Mauro 

Mauro es una obra que trata sobre las consecuencias de la construcción del tranque relave El Mauro, que es un tranque relave minero de la minera Los Pelambres, de unas dimensiones enormes. Es como si fuese un Valle del Elqui, pero hoy tapado de desechos minerales, que ha generado –desde el año 2002 en adelante– una serie de problemáticas territoriales súper importantes. Existió el desplazamiento de una comunidad de más de dos mil personas, que eran las que habitaban El Mauro, y que la minera se hace de ese territorio de manera muy fraudulenta, aprovechándose de una serie de vacíos legales sobre la propiedad del Mauro, y termina por desplazar a toda esta comunidad con una cultura riquísima.

El Mauro también fue el asentamiento arqueológico diaguita más importante, fue investigado muchas décadas atrás, y podría haber dado cuenta de las prácticas de una cultura que hoy día está en un vacío absoluto, o sea, solo en El Olivar, que es un territorio que está muy cerquita de La Serena, han podido rescatar material arqueológico y, por lo tanto, demostrar o poder estudiar sus prácticas, pero El Mauro era muchísimo más amplio, grande, y la minera no solo desplaza, contamina, sino que también pisotea de alguna manera a la comunidad diaguita. Y, por otro lado, también hay una serie de hitos de corrupción que ocurren en El Mauro histórico, partiendo por la firma de Ricardo Lagos para que se construya el tranque, cuando todos los informes de impacto ambiental y arqueológicos decían que no. En el año 2015, la comunidad organizada también gana un fallo en la Corte Suprema para que se destruya el tranque de relave, y la minera en ese momento lo que hace es traer al mismo abogado que defendió a Chile en La Haya, en el juicio contra Bolivia, para que intervengan en dar vuelta toda la situación.

Y esa es una lucha que hoy día sigue activa, porque el tranque de relave se sigue agrandando, se sigue ensanchando, sigue contaminando. El cáncer al estómago está desplegado en todo el territorio de Caimanes y los territorios cercanos al tranque. Esta obra que nosotros hicimos en pleno estallido social. En esa época estábamos con la investigación, luego nos tocó la pandemia, donde también hubo un fuerte surgimiento de organizaciones, y nosotros estábamos precisamente hablando de la organización social frente a todas estas consecuencias de la construcción del tranque. Ha sido bonito visitar esta obra que no ha tenido funciones en los últimos tres o cuatro años, y hacernos todas estas preguntas: quiénes éramos nosotros mismos que, como compañía, estuvimos al frente de la red de compañías de teatro, intentando organizar una serie de acciones en protección del sector o las trabajadoras y los trabajadores del sector, y cómo miramos también para atrás todo ese proceso. Ha sido súper revelador sobre cómo vivimos ese proceso, o cómo Chile vivió ese proceso.

Y es una obra que termina por ser finalmente incómoda, no solo para la minera de Los Pelambres, también es una obra incómoda para hablar de organización social, para hablar de cómo la miseria humana queda expuesta cuando decimos que hay una lucha colectiva, pero las motivaciones individuales se terminan por superponer a las luchas sindicales o sociales. 

Coordenadas

Mauro

Matucana 100, Teatro Principal

Del 25 al 28/06

Jue y vie: 19:00 hrs

Sáb y dom: 18:00 hrs


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