El debut de la periodista Alejandra Matus en la dramaturgia resulta un montaje que logra muchas risas, sin embargo, no es suficiente para abordar un tema como la memoria. Pinochet, Allende y Lucía Hiriart se encuentran en un asilo de ancianos cerca de Miami, gracias a un suero desarrollado por EE.UU. y Rusia que los ha vuelto inmortales, a costa de algunos efectos secundarios. Este punto de partida nos presenta una serie de personajes kitsch –con una propuesta de vestuario y puesta en escena interesante– que traen de vuelta al Bim bam bum, pero también el humor televisivo de los 80. Aunque las bromas en doble sentido que fueron populares hasta hace no pocos años sean parte de lo que para Matus constituye una crítica, a ratos se vuelve molesto. Más que incomodar, surge la pregunta de por qué utilizar un tipo de humor que va en retirada.
Esta obra es una de los 14 montajes que se exhibirán en GAM en 2023, a propósito de los 50 años del golpe de Estado. Montar una obra en clave comedia con este tema implica, al menos, dos desafíos: el primero es dotar de elementos de comedia y crítica un hecho histórico que sigue siendo una herida abierta en la sociedad chilena. El segundo, es articular un ejercicio de memoria. El primero se logra de mejor manera que el segundo. Una de las últimas líneas de la obra está en voz de Allende, y hace alusión a lo que pasa con las sociedades cuando se pierde la memoria. Sin embargo, hubiese sido más efectivo dejar elementos a lo largo del montaje que dieran cuenta de la relevancia de la memoria, sobre todo en un contexto en que el fascismo galopa rápido y con fuerza, en lugar de lanzar una frase para recordarle a la espectadora de qué se trata lo que ve.

La actuación de Natalia Valdebenito concentra las risas, probablemente porque es una gran comediante sin necesidad de personificar a alguien. La aparición de Juan Gabriel (Germán Pinilla) es, probablemente, de los momentos mejor logrados, en una obra que no trata sobre él, pero sobre quien finalmente descansa mucho de lo que sucede en escena.
La dirección de los contadores auditores y un elenco fogueado levantan un texto que tiene elementos interesantes, pero que no termina de proponer una idea sólida que articule la crítica, la comedia y el ejercicio de memoria que pueden permitir los personajes elegidos.
Dramaturga: Alejandra Matus
Dirección: Los contadores auditores
Elenco: Jaime Omeñaca, Natalia Valdebenito, Claudio Arredondo, Francisca Ortiz, Carmen Disa Gutiérrez, Tatiana Molina, Nicolás Pavez, Camila Le-Bert, Handra Huequemán, Carlos Medina, Paula Magné Palacios, Germán Pinilla, Elvis Fuentes Diseñadora: Laurène Lemaitre
Diseño Sonoro: Felipe Martínez
Maquillaje/Caracterización: Carla Casali
Asistente de vestuario: Malú Munita
Producción: Daniela Moraga
Asistente Producción: Heny Roig
Coproducción GAM, Teatro BioBío y Fundación Teatro a Mil
Funciones: 5 al 28 de mayo en GAM (entradas agotadas)


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