«Proyecto Villa»: un país como una casa

Escribo este comentario el día en que el ministerio de Bienes Nacionales anunció la restitución del ex balneario y ex centro de detención y tortura “Rocas de Santo Domingo”, para su puesta en valor y administración como sitio de memoria. En este caso fue indispensable la labor de la Fundación para la memoria de San Antonio, tal como lo ha sido en la mayoría de estos espacios: son las agrupaciones de derechos humanos, las y los sobrevivientes y sus familias, quienes luchan por la recuperación de estos sitios para mantener vivas las memorias de represión, resistencia y solidaridad. 

Más de medio centenar de casas particulares fueron utilizadas por la dictadura para establecer cuarteles y centros clandestinos de detención y tortura. La apropiación de los inmuebles era unilateral, las familias fueron simplemente expulsadas. Los lugares no volvían a ser los mismos, y los recuerdos albergados fueron borrados por la brutalidad de la acción de militares y civiles. Proyecto Villa, de Edison Cájas y Daniela Contreras López, estrenada en 2019 y con una nueva temporada este año, devuelve a la espectadora a la intimidad de esos hogares, al comedor donde quedaron restos de un pan a medio comer, fotos desparramadas sobre un mueble, un televisor encendido alrededor del cual se reúnen, esta vez, hombres y mujeres, a 50 años del golpe de Estado. 

La performance está a cargo de Paulina Urrutia y Daniel Candia –quienes son también anfitriones en esta experiencia–, mientras que el público es el tercer integrante de esta puesta en escena que utiliza registros audiovisuales y sonoros de sobrevivientes, en los que relatan cómo vivieron sus días en cautiverio, cómo se vinculaban entre prisioneros/as y cómo resistieron juntos/as la violencia y la incertidumbre. Los relatos son conmovedores. Las estaciones dispuestas en la sala también: a nuestro lado puede caminar una víctima; podemos compartir la mesa con un victimario. Proyecto Villa funciona como un espacio de memoria itinerante, aunque bajo nuestros pies, el GAM, también guarde sus propias historias. Es un ejercicio emotivo e indispensable en los tiempos que corren, desarrollado con la sensibilidad y perspectiva que se merecen quienes pasaron por estos lugares, muchos de ellos a quienes todavía buscamos.  

Dirección y dramaturgia: Edison Cájas y Daniela Contreras López

Performers: Paulina Urrutia y Daniel Candia 

Diseño e iluminación: Nicolás Jofré 

Directora de arte: Daniela López 

Realización audiovisual: Edison Cájas 

Composición musical: Gonzalo G. Galleguillos 

Asesoría investigación: Evelyn Hevia 

Comunicaciones: Alicia Contreras 

Producción: Núcleo Creativo CC

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